Beneficios del Yoga

La extraordinaria difusión del yoga en solo unas décadas y el imparable aumento de practicantes en el mundo occidental hablan por sí solo de las potencialidades de esta disciplina. Si a esto le unimos que la mayoría de los que se inician llegan a los centros por recomendación de allegados que lo practican, aun lo dicho es más evidente. No obstante, en las siguientes líneas haremos un pequeño bosquejo de los beneficios que reportan sus practicantes.

En el amplio estudio que se adjunta (The 2016 Yoga in American Study), muestra que el 96 por ciento de las personas que practican yoga dicen que es en términos generales «bueno para ti». ¿En qué aspectos? Veamos los más destacados:

  • El yoga reduce el estrés y te ayuda a encontrar calma en tu vida. Junto con la flexibilidad, es uno de los beneficios más reportados por los practicantes. En los tiempos modernos, resulta difícil encontrar un momento de descanso e interiorización en nuestras apretadas agendas, repletas de quehaceres, obligaciones y compromisos. El yoga nos brinda la oportunidad de buscar y encontrar el espacio interior de calma y recogimiento que nos dará fortaleza y seguridad. Los beneficios a nivel psicológico que nos da la práctica regular del yoga son muchos, pues ayuda a serenar la mente y a superar el estrés, la ansiedad y la depresión. El mejor funcionamiento orgánico y energético que facilita tiene gran influencia en diversos aspectos, también emocionales.
  • Tal vez pienses que el yoga consiste en una serie de posturas, contorsiones y equilibrios imposibles, solo apto para gimnastas y bailarines dueños de una anatomía prodigiosa. Nada más lejos de la realidad. El yoga es una disciplina milenaria, una ciencia antigua de la que todos podemos beneficiarnos, sin importar la edad o condición física. El yoga se adapta a cualquier persona, también a ti: el yoga se adapta a ti y no tú al yoga. Existen cientos de posturas distintas, además de posibles apoyos y complementos para facilitar su ejecución. Asimismo, es posible hacer variaciones, o incluso sustituirla por otra postura con la que se obtenga un efecto similar. Otro tipo de actividades no presentan semejante adaptabilidad.
  • El yoga te pone en forma: el yoga mejora la condición física general. Aumenta la flexibilidad en músculos y articulaciones fortaleciendo toda la musculatura corporal; aumenta la densidad ósea y la capacidad respiratoria (según el estudio arriba mencionado, la mitad de los practicantes reportan mejora de su estado general de salud). Estos resultados se consiguen a través de una práctica respetuosa con el propio cuerpo, que no lo fuerza ni lo daña, si no que lo escucha y lo sana.
  • El yoga te cuida por dentro: mediante las posturas que adoptamos al practicar yoga, se producen contracciones y estiramientos en los músculos, pero también presiones en los órganos y glándulas, que facilitan su correcto funcionamiento. Diversos sistemas corporales son beneficiados. Como dijo el conocido músico Yehudi Menuhin, «el yoga es una medicina de salud y no de enfermedad; de una comprensión del espíritu, el cuerpo y la mente que, además de sanadora, es revitalizante».
  • El yoga te ayuda a que conozcas tu cuerpo: es un camino hacia la observación y el autoconocimiento. Con la práctica atenta y consciente aprendes a observar y escuchar tu cuerpo. Al comienzo se atiende a la postura, al alineamiento, a las partes del cuerpo que se están estirando… Luego la escucha corporal se hace más profunda, pudiendo llegar a capas mentales. Muchas formas de ejercicio modernas están carentes de la finura de la conciencia corporal que aporta el yoga.

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